Technische Universität München

The Entrepreneurial University

 
Algunos estudios asocian la administración de andrógenos a un riesgo más alto de la aparición o a la exacerbación del síndrome de la apnea obstructiva del sueño. La apnea del sueño es generalmente un fenómeno del cese o de la disminución recurrente de la circulación de aire a los pulmones durante el sueño. La apnea del sueño se clasifica como central, debido a la cesación de movimientos respiratorios, o a la obstrucción debido al agostamiento de las vías aéreas respiratorias superiores. Los episodios repetidos de la obstrucción se asocian a una hipoxia intermitente severa y un sueño fragmentado. Los síntomas incluyen dolores de cabeza matutinos, fatiga y en casos más avanzados un cuadro clínico por falta de respiración. La apnea del sueño es una causa común de los ronquidos, de la somnolencia diurna, del funcionamiento cognoscitivo deteriorado y de los accidentes de tráfico.
La administración de andrógenos puede inducir o exacerbar la apnea obstructiva del sueño en algunos hombres, mujeres y niños. Constantes con estas observaciones son los resultados recientes que demuestran una reducción en tiempo de sueño total, episodios hipóxicos más largos y aumentos de las alteraciones en el índice de la respiración (el número de apneas y de hipopneas por hora) en hombres más viejos sanos expuestos a  altas dosis de los ésteres de la testosterona. La producción endógena creciente de la testosterona como resultado del tumor que produce testosterona también puede inducir apnea obstructiva del sueño en mujeres. Los mecanismos posibles de este efecto de los andrógenos se asocian a un aumento en el colapso superior de las vías aéreas y a la influencia en el control neuromuscular de las vías aéreas superiores durante el sueño, así como a una reducción en la dimensión de las vías aéreas superiores seguidas de un efecto anabólico en la configuración estructural de la orofaringe, especialmente en mujeres.
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