Technische Universität München

The Entrepreneurial University

 
La testosterona, la hormona sexual masculina, actúa en el sistema nervioso central y periférico y produce efectos anabólicos (construcción del tejido) y androgénicos (de masculinización). Los esteroides anabólicos androgénicos (AAS) son derivados de la testosterona. Casi todas las células del cuerpo poseen los receptores para los AAS y la respuesta a los AAS depende de la localización y del tipo del tejido. Aplicados inicialmente para un tratamiento de hipogonadismo, anemia y ciertos desordenes psiquiátricos, los AAS han sido ampliamente utilizados por los atletas para ganar fuerza y masa muscular, para incrementar la síntesis de proteínas y de glóbulos rojos y también para disminuir la grasa corporal. Los AAS son especialmente populares en disciplinas deportivas como el balompié profesional, el levantamiento de pesas, culturismo y atletismo. El uso del AAS se asocia con un aumento de los niveles de irritabilidad, agresión, alteraciones de la personalidad y otros síntomas psiquiátricos. Los AAS pueden causar una dependencia psicológica.
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